Getty/ArchivoLos partidarios del “si no lo veo no lo creo” llegan a límites insospechados para comprobar el funcionamiento de algunas tecnologías. Es el caso de un conductor alemán, que recientemente decidió estrellar su coche contra un árbol intencionadamente y con el único motivo de comprobar fehacientemente el correcto funcionamiento de los airbags de su vehículo.
La policía fue alertada de la presencia de un vehículo accidentado y, al ir a investigar los hechos, se encontró con el conductor metiendo en el maletero el paragolpes y otras piezas desprendidas del vehículo en el choque, según informa el diario Austrian Times.
Poca confianza
Al interrogarle sobre el accidente, el conductor reconoció que la colisión había sido deliberada: “Sabía que el coche incluía airbags, pero no confiaba en que fueran funcionales, por lo que quería probarlos. Pensaba que era mejor comprobarlo en un choque a poca velocidad al que podría sobrevivir que descubrir demasiado tarde que no funcionaban después de un





