La conectividad en los coches es algo que avanza a marchas forzadas, por lo que resulta fácil quedarse rápidamente obsoleto en cuanto a gadgets y novedades se refiere. La aplicación más extendida desde hace unos años es el Bluetooth. Es algo que prácticamente todos los coches que salen de fábrica tienen incorporado y que, además de ser práctico, es un añadido de seguridad para el conductor. Nada de contestar al teléfono descolgando a la manera tradicional. Está prohibido y es peligroso.
Algunas funciones no están extendidas
Otra de las opciones de conectividad que ofrece un vehículo tiene que ver con la posibilidad de usarlo como cargador, del móvil, por ejemplo, o, incluso, como calentador. Se puede utilizar en casos de emergencia para calentar los biberones de los niños si se tiene el aparato adecuado. Lo que también incluyen algunos vehículos son televisiones incorporadas en los respaldos de los asientos delanteros. Es una buena forma de tener entretenidos a los niños durante el viaje. Pero los grandes avances están




