Volvo ha presentado su nueva gama de modelos de bajo consumo Driv-e, el Volvo C30 (compacto), el Volvo S40 (berlina) y el Volvo V50 (familiar).
Instalando esencialmente neumáticos de baja fricción, mejorando la aerodinámica y alargando las relaciones de cambio, Volvo consigue reducir de manera notable los consumos de los C30, S40 y V50. equipados con el motor turbodiésel 1.6D de origen PSA y 109 CV de potencia.
El emblema DRIVe se ha aplicado a aquellos vehículos de la gama Volvo que poseen los mejores niveles medioambientales en su clase. Todos los modelos DRIVe, a día de hoy, están equipados con unos motores convencionales diesel y una caja de cambios manual, optimizados para obtener un nivel extra reducido de consumo de combustible. La dedicación en los modelos DRIVe de 2009 demuestra el compromiso de Volvo Cars en dar una respuesta rápida a la creciente demanda en productos de bajo consumo de fuel y bajo impacto medioambiental.
Empezando por los C30, V40 y V50, Volvo los dotará de un sistema Stop & Start con el que desconectan automáticamente el motor al detenerse, por ejemplo en un semáforo.
El motor de arranque y la batería, se han actualizado para soportar hasta 175.000 ciclos de arranque/parada. Hablando de la batería, se logra un mayor ahorro de combustible, mediante su recarga, aprovechando la energía cinética de las deceleraciones o el frenado, liberando de carga al alternador y por tanto al motor principal. Asimismo los expertos ingenieros de Volvo Cars han logrado reducir la fricción y las caídas de presión en los momentos de admisión y escape de los motores diesel.
Entre las medidas adoptadas para lograr tan bajos niveles se han tocado apartados como la aerodinámica, la resistencia de rodadura, los desarrollos y algunos componentes mecánicos. Lo más llamativo a simple vista son las llantas, cuyo diseño casi lenticular reduce entre un 10 y un 15% la resistencia aerodinámica.
Con dichos cambios, el consumo medio del C30 caerá hasta unos admirables 3.9 l/100 km (99 g/km de CO2) y los S40 y V50 se conformarán con 4.0 l/100 km (107 g/km de CO2) con lo que en España no pagarán Impuesto de Matriculación y en otros países estarán en la más baja banda de gravamen.
La siguiente novedad hace referencia a la berlina media S80 y su versión familiar V70. El tratamiento DRIVe va asociado en ambos casos a la instalación del motor 1.6D bajo los capós de ambos vehículos.
Gracias al nuevo propulsor, un remapeado de la electrónica, desarrollos largos de cambio y una ligera rebaja en la altura de la suspensión (15-20 mm) el consumo logrado en ambos casos es de sólo 4.9 l/100 km, una cifra muy remarcable que equivale a unas emisiones de CO2 de 129 g/km y más de un 15% de ahorro de gasóleo con respecto a los S80 y V70 equipados con el motor 2.0D de 136 CV.
En su defensa, el par máximo del 1.6D es de 240 Nm, lo que debería ser suficiente para mantener un buen crucero en autopista y asegurar unas prestaciones razonables a pesar de los largos desarrollos . Con unos 12-13 segundos para acelerar hasta los 100 km/h no son evidentemente coches prestacionales, pero es que no pretenden serlo, su misión es ser ahorrativos.
Finalmente, los XC70 y XC60 estrenan versión DRIVe equipada con tracción delantera y el nuevo motor 2.4D de cinco cilindros y 175 CV de potencia. Con los mismos ajustes y modificaciones que el resto de los eficientes Volvo ambos homologan emisiones de CO2 de menos de 160 g/km, concretamente 159 g/km. En palabras de Volvo, sus prestaciones responden a las exigencias reales de los clientes, y aseguran que su consumo homologado de 6.0 l/100 km se logra en la realidad sin ningún problema.