Tiene un potente motor turbo de 135 CV -opcionalmente, con el "kit essesse", se puede potenciar con garantía de la marca hasta 160 CV-, unas suspensiones muy duras y unas reacciones muy vivas y adecuadas para que un conductor relativamente experimentado pueda disfrutar de la conducción de estilo rápido por zonas de curvas lentas. De serie tiene, entre otras muchas cosas, control de estabilidad (que le viene muy bien, dada su agilidad de reacciones).
El Abarth 500 es rival directo del Renault Twingo RS 1.6 16v 130 CV o del Citroën C2 1.6i 16v VTS, no tanto por precio, sino porque en los tres se da la combinación de un motor potente, una carrocería de pequeñas dimensiones y una respuesta dinámica deportiva.
Está a la venta desde 18.500 € con un equipamiento que puede ser muy abundante y con detalles exclusivos si se recurre a la lista de opciones. El modelo de Renault está a la venta desde 15.380 € y el de Citroën desde 12.200 €. Una razón que puede justificar la compra del Abarth es que supera a sus rivales por capacidad de aceleración. Otro aspecto que valorarán algunos compradores es su exclusividad, porque a buen seguro tendrá una difusión mucho menor que la de los modelos franceses.
El 500 como el Grande Punto se vende en los concesionarios propios de Abarth, que actúan como una marca independiente de Fiat. Actualmente hay dos, en Gijón y Valencia. A lo largo de 2009 se crearán otros en Madrid, Barcelona, Sevilla, Canarias y Vigo.
El kit de potenciación se puede montar en el propio concesionario, incluso después de haber estrenado el coche. Incluye -además de ajustes para que el motor dé 160 CV-, una suspensión diferente, unas ruedas más anchas y unos frenos más potentes. Todo ello por 2.500 €, sin incluir la mano de obra.
viernes abril 24
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