Inicialmente, el Q5 está disponible con cuatro motores diferentes, cajas de cambio manual o automática «S tronic» y tracción total permanente.
La gama de motores es la siguiente: hay dos motores de gasolina, uno de cuatro cilindros y 211 CV (versión 2.0 TFSI) y uno de seis que da 270 CV (3.2 FSI). Los otros dos son Diesel y también uno de cuatro cilindros, 2.0 TDI de 170 CV, y uno de seis, 3.0 TDI de 240 CV.
Todos estos motores ya se utilizan en otros modelos de Audi o del grupo Volkwagen; los del Q5 tienen las particularidades de que el 2.0 TFSI da una potencia diferente y que el 2.0 TDI de 170 CV tiene el nuevo sistema de inyección por conducto común que lo hace más suave y menos ruidoso.
Excepto este último motor, el resto van acoplados a un cambio automático «S tronic». Tiene 7 velocidades y dos embragues, de tal forma que la operación del cambio de las marchas se ejecuta con gran velocidad y suavidad.
La tracción es permanente a las cuatro ruedas mediante un diferencial «Torsen». En condiciones de marcha normales transmite la fuerza al eje delantero y trasero en una relación de 40:60. Según la adherencia, este reparto a las ruedas delanteras o traseras puede incrementarse hasta un 15%.
El Q5 no tiene reductora ni diferenciales bloqueables delante o detrás, es el control de tracción el que desempeña esa función. El ABS tiene un modo de funcionamiento para fuera del asfalto que detecta el tipo de suelo por el que se está circulando (arena, grava o piedras). También hay un control de velocidad para el descenso de pendientes.
Los ángulos de ataque y salida son de 25º, el ventral es 17,5º (poco para superar obstáculos complicados). La altura libre al suelo es 20 cm, un buen valor, mientras que la altura de vadeo es 50 cm.
lunes agosto 18
Todas las novedades de las grandes marcas, fotos, prototipos y mucho más, en nuestro especial.