La carrocería cupé de 2+2 plazas es razonablemente amplia en las plazas delanteras e insuficiente para adultos en las dos plazas traseras; en estas últimas tampoco hay sitio para niños, salvo que sean muy pequeños. La mejor utilizad para las plazas traseras es la de utilizarlas para dejar objetos, como los abrigos, bolsas o maletines.
Las plazas delanteras son suficientes para personas de poco más de 1,90 m de estatura. Las regulaciones del volante -en altura y profundidad- son amplias y los asientos delanteros pueden colocarse muy retrasados. Estos tienen unos resaltes en los laterales para sujetar mejor el cuerpo, aunque los de la banqueta a algunas personas les pueden parecer demasiado duros, además de que dificultan la entrada y salida del coche. En el TT, como todos los cupés de este tipo, para sentarse hay que dejar caer el cuerpo porque el asiento está colocado muy abajo.
Si el conductor mide 1,80 m de altura o más, entre su asiento y la banqueta trasera no hay espacio para las piernas de los pasajeros traseros. Estas plazas son, como ya se ha dicho, utilizables únicamente por niños de muy poca estatura. Quien pueda sentarse ahí no irá cómodo porque los respaldos están colocados completamente en vertical y, además, hay muy poca altura hasta la luneta trasera (que es lo que queda encima de estas plazas).
El volante tiene la parte inferior del aro plana. A nosotros no nos ha gustado porque cada vez que se pone ahí la mano la sensación es extraña. Audi dice que esa forma favorece ligeramente el acceso al interior.
El volumen del maletero es 290 l, una cifra dentro de lo normal en los cupés de este tipo. Los asientos traseros se pueden abatir (en dos mitades) y, de esa manera, el volumen aumenta hasta 700 l. Para ocultar el equipaje hay una bandeja dividida en dos partes. Una va fijada al portón y la otra, la más próxima a los asientos traseros, al maletero.
jueves junio 4
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