El Bentley Brooklands es un cupé de estilo clásico derivado del descapotable Azure. Tiene dos puertas, cuatro plazas y una silueta externa de tres volúmenes. La marca inglesa sólo fabricará 550 unidades de este modelo, que se entregarán antes del verano de 2008.
El Brooklands no tiene nada que ver técnica ni estilísticamente con el Continental GT, un modelo creado bajo la supervisión de Volkswagen, actual propietario de Bentley. Por el contrario, se basa e inspira en los últimos modelos genuinamente británicos de la marca. El lujoso interior se personaliza según los gustos y necesidades de sus adinerados clientes.
Al lado de un Bentley Brooklands, un Mercedes-Benz CL 600 parece un coche de dimensiones contenidas. Mide 5,41 m de longitud con 3,12 m de batalla y la altura de la carrocería (1,47 m) es más propia de una berlina de lujo que de un cupé. Las ruedas tienen 20” de diámetro y en su interior se alojan unos enormes discos de freno, imprescindibles dado el elevado peso y las prestaciones del coche.
El motor del Brooklands está proporcionado a su carrocería: se trata de un ocho cilindros en uve turboalimentado, de 6,7 l de cilindrada y 530 CV de potencia a sólo 4.000 rpm. Gracias a la sobrealimentación y a la gran cilindrada, el par máximo es muy elevado, 1.050 Nm a 3.250 rpm. La caja de cambios es automática de seis velocidades y la tracción se efectúa a las ruedas posteriores.
Las prestaciones son excepcionales, igual que el gasto de combustible. Alcanza 296 km/h y sólo tarda 5,3 s en pasar de 0 a 100 km/h. El consumo medio es de 19,5 l (gasolina de octano 98) cada 100 km.
El nombre de Brooklands proviene de uno de los primeros circuitos de velocidad permanentes en el Reino Unido, escenario de numerosas victorias de Bentley en competición durante los años veinte y treinta.