El motor de 306 CV tiene dos turbocompresores dispuestos en paralelo. Su respuesta es muy satisfactoria y suave. Además, al circular en marchas largas es capaz de aumentar la velocidad sin necesidad de utilizar el cambio de marchas.
La potencia del motor se deja notar cuando se acelera intensamente, tanto si se circula a baja como a alta velocidad, emitiendo además un sonido muy bonito. Con la capota cerrada, el ruido del motor prácticamente no se oye.
Si lo comparamos con otros coches de similares características, el 135i Cabrio es más lento que un 335i Coupé o un Porsche Cayman S, pero recupera mejor. Un Audi TT Roadster tiene menor potencia (200 CV), sin embargo las prestaciones que conseguimos con él han sido muy similares.
A pesar de la potencia del motor, el consumo del 135i Cabrio es realmente bajo. Su consumo medio homologado es de 9,4 l /100 km. Acelera de 0 a 100 km /h en 5,6 s (5,7 s con el cambio de marchas automático) y su velocidad máxima es de 250 km/h, limitada electrónicamente.
A diferencia del resto de carrocerías de la Serie 1, el 135 i cabrio tiene una suspensión menos firme, pero preferible a cualquier otra en lo que se refiere a confort. En carreteras en buen estado, esta diferencia de firmeza apenas se nota.
Al circular por carreteras con el asfalto en mal estado es necesario corregir la trayectoria continuamente, algo que también sucede con cualquier otro Serie 1.
La precisión de la dirección hace que el conductor se sienta cómodo y disfrute al conducir el 135i Cabrio a un ritmo rápido. Aún así, instalar la dirección activa es una buena opción, ya que facilita la conducción tanto en ciudad como en carreteras con muchas curvas.
martes septiembre 16
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