El sistema de tracción total es similar al empleado en la gama X3 y X5 que BMW denomina xDrive. Es un sistema controlado electrónicamente que, en condiciones normales, envía la mayor parte de la fuerza a las ruedas traseras y desvía un cierto porcentaje a las delanteras, mayor o menor según las circunstancias de la conducción. En el X6 se estrena un dispositivo denominado "Dynamic Performance Control" que actúa de forma sincronizada con la tracción xDrive.
El DPC es un diferencial que puede variar independientemente la fuerza transmitida a cada una de las ruedas traseras, cuando se acelera en una curva. Por un lado, mejora la agilidad (capacidad para cambiar de dirección). Por el otro, aumenta la motricidad.
Cuando el coche tiende a girar más de lo que debería, la tracción xDrive desvía más fuerza a las ruedas delanteras y el DPC aumenta la fuerza transmitida por la rueda trasera interior. Si por el contrario el coche tiende a girar menos de lo ideal, el XDrive disminuye la fuerza desviada a las ruedas delanteras y el DPC aumenta la fuerza transmitida por la rueda trasera exterior.
Una ventaja adicional del DPC es que permite que el control de estabilidad (DSC) sea menos intrusivo de lo habitual, ya que hace que el X6 tenga un comportamiento más neutro del que tendría si no contase con este dispositivo.
En el apartado de la seguridad pasiva, el X6 tiene un sistema de anticipación a la colisión parecido al PRE-SAFE de Mercedes-Benz. Si los datos de los sensores conectados al control de estabilidad indican que hay posibilidad de vuelco inminente, se tensan los cinturones de seguridad y accionan los airbags de cabeza.
El maletero tiene una considerable capacidad de 570 l, ampliable hasta 1.450 l abatiendo los asientos traseros, aunque la poca altura disponible limita su funcionalidad. El portón tiene un mecanismo que permite abrirlo en dos inclinaciones diferentes y opcionalmente puede tener un sistema de apertura y cierre automáticos.