El Z4 tiene dos plazas. Detrás de ellas no hay asientos ni un hueco para transportar maletas (hay una repisa con una red, para llevar un bolso o algo similar).
La posición de conducción es peculiar. El asiento queda colocado muy cerca del suelo y muy retrasado, mucho más que un turismo normal.
Para descapotar el Z4 hay que pulsar un interruptor que hay en la consola. Al hacerlo, se bajan las cuatro ventanillas y el techo se recoge en el espacio previsto en el maletero. Para que lo haga, hay una pieza divisoria en el maletero que hay que colocar en la posición adecuada. Es un sistema de seguridad para evitar que se puedan producir daños durante el plegado. Toda la operación de recogida del maletero dura 20 segundos.
Un inconveniente del sistema de plegado o colocación de la capota es que no se puede accionar con el coche en movimiento. Por lo tanto, en el Z4 no se puede aprovechar la circulación lenta durante un atasco ni otra circunstancia similar para manipular el techo.
El techo también se puede abrir o cerrar desde el mando a distancia (si se ha elegido la opción «acceso confort»).
Para facilitar su uso como descapotable hay varios elementos interesantes. Uno es el deflector de aire que se coloca entre los arcos de seguridad que van tras los reposacabezas. Esta redecilla disminuye las turbulencias que se producen en el habitáculo al circular sin techo. Otro son las salidas de climatización adicionales a la altura de la rodilla, que van en los laterales de la consola.
Además, y como opción, es posible adquirir unos asientos con calefacción o un volante calefactado.
martes junio 23
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