El Citroën C4 es un modelo compacto que está disponible con carrocería de tres y de cinco puertas; también hay dos variantes monovolumen (Picasso y Grand Picasso). Más adelante, también habrá un sedán.
Está a la venta desde 12.600 euros. Es decir, prácticamente, con similares características sólo son menos costosos algunos coches coreanos (como el KIA Rio y el KIA Cerato) y el SEAT Córdoba. Un Fiat Bravo, un Ford Focus y un Renault Mégane tienen una relación entre precio y equipamiento similar al C4.
Es muy recomendable porque tiene un precio contenido, una gran relación entre precio y equipamiento y una buena calidad interior. Además es muy cómodo, estable y puede tener unos motores Diesel con buen rendimiento (como el HDI de 136 CV que hemos probado).
Por otra parte, no resulta tan aconsejable porque no tiene un habitáculo ni un maletero demasiado amplios. Sus motores de gasolina no destacan por prestaciones, pero sí por suavidad de funcionamiento.
Las versiones del C4 de tres y cinco puertas presentan algunas diferencias. Además de por el tamaño de las puertas y por la forma de las aletas traseras, se diferencian por el tamaño y forma del portón, los pilotos, la caída del techo y los paragolpes. El volumen del maletero también es distinto: mide 314 l en el tres puertas y 320 l en el cinco puertas.
Puede comprarse con cuatro motores de gasolina (1,4 l de 88 CV, 1,6 l de 109 CV, 2,0 l de 140 CV y 2,0 l de 177 CV) y tres Diesel (1,6 l de 90 CV, 1,6 l de 109 CV y 2,0 l de 136 CV).
El cambio es manual de cinco velocidades en todas las versiones, salvo la Diesel de 136 CV, que es de seis velocidades. Además, hay tres cambios automáticos disponibles, según el motor.
Con el motor Diesel de 136 CV, es suave, silencioso, económico de consumo y tiene unas prestaciones bastante buenas. En este sentido, resulta preferible a los Diesel de 90 y 109 CV. Por suavidad de funcionamiento es más recomendable el gasolina de 1,6 l.