El Citroën C4 no es muy espacioso, más bien está dentro de la media. No obstante, su interior da sensación de espacio, sobre todo si tiene el techo panorámico opcional, que da una gran luminosidad.
No resulta aconsejable que viajen tres pasajeros en el asiento trasero, puesto que la plaza central resulta incómoda ya que tiene un tapizado con un mullido bastante duro.
Entre las versiones de tres y de cinco puertas, es más espaciosa la segunda. Comparado con otros modelos semejantes, un Ford, Focus, un Opel Astra, un Renault Mégane o un Opel Astra son ligeramente más espaciosos.
No destaca en espacio interior, pero sí en la variedad de lugares para dejar o guardar objetos que tiene. Hay bolsas en las puertas, varios cajones y compartimentos en el salpicadero y en la consola central, un gacho para colgar bolsas, un cajón bajo el asiento del acompañante y varios posavasos delante y detrás.
El interior del C4 da sensación de calidad, tanto por los materiales empleados como del ajuste general. El salpicadero se distingue porque la instrumentación está en el centro y el volante gira por detrás de una parte central fija.
El C4 HDI de 136 CV puede comprarse con cuatro niveles de equipamiento: Collection, VTR Plus, VTS y Exclusive. Todos llevan de serie seis airbags, programador de velocidad, ordenador de viaje y retrovisores exteriores eléctricos.
De serie u opcionalmente, según versiones, puede llevar control de estabilidad, faros de xenón en cortas y en largas, faros autodireccionales (giran con el volante para iluminar bien las curvas), techo panorámico, control de presión de los neumáticos, retrovisor interior con oscurecimiento automático, climatizador automático de dos zonas, encendido automático de faros, sensor de lluvia, radio CD MP3, cargador de CD, navegador con disco duro, conexión Bluetooth y llantas de aleación de hasta 17”.
Además, puede tener opcionalmente un dispositivo que alerta al conductor, mediante una vibración en el asiento, en caso de que pierda la trayectoria por distracción o por sueño.