El nuevo C5 puede tener cuatro niveles de equipamiento: Collection, Premier, S y Exclusive. El nivel de entrada Collection sólo está disponible con la carrocería de cuatro puertas en las versiones 1.8 de 125 CV y 1.6 HDi de 109 CV. Incluye, entre otros elementos, control de estabilidad, siete airbags (incluido el de rodillas para el conductor), programador de velocidad, climatizador, sonido compatible con MP3 y conexión Bluetooth para el teléfono móvil.
El equipamiento Premier está disponible en un mayor número de versiones. Tiene un climatizador más sofisticado y la suspensión hidroneumática Citroën (denominada “Hidractiva III+” en su última versión). Además dispone de sensores de lluvia y luz, freno de estacionamiento eléctrico y retrovisor interior con anti-deslumbramiento automático.
El acabado S es un acabado más deportivo que Premier. No lleva la suspensión Hidractiva (tiene una suspensión convencional) ni el freno de mano automático, pero sí tiene llantas de aleación de 17” y lunas traseras sobretintadas, con antenas de comunicación integradas.
Como es habitual, las versiones Exclusive son las más lujosas de la gama. Tienen asientos delanteros con regulación eléctrica y memoria en el lado del conductor, lunas laterales laminadas (mejor insonorización), ayuda al aparcamiento posterior y tapicería mixta de tela y cuero. Las versiones V6 (gasolina y Diesel) del C5 sólo están disponibles con este acabado y llantas de aleación de 18” de diseño exclusivo.
La única opción que se puede elegir independientemente es la pintura metalizada. Citroën agrupa las opciones del C5 en unos paquetes específicos para cada nivel de equipamiento, lo que frecuentemente obliga al comprador a elegir elementos no deseados. Entre las opciones más interesantes se incluyen faros de xenón con luz de curva, ayuda al estacionamiento delantero y trasero o navegador (NaviDrive).