El motor V8 del ZR1 tiene una cilindrada de 6,2 l. El bloque se ha fabricado de una sola pieza en aluminio especial para hacerlo más rígido, tal y como se hace en competición. En su interior alberga el único árbol de levas que mueve, por medio de empujadores, las dieciséis válvulas (dos por cilindro) que hay en las culatas.
Sin embargo, lo más relevante de este motor es que está sobrealimentado por un compresor mecánico con el que genera una potencia de 647 CV a 6.500 rpm y un par de 807 Nm a 3.800 rpm. Esta gran potencia permite al ZR1 alcanzar una velocidad punta de 330 km/h.
La transmisión se compone de una caja de cambios manual de seis velocidades y un embrague de dos discos, que es más resistente que uno equivalente de un solo disco y, además, no requiere aplicar mucha fuerza sobre el pedal al desembragar.
El chasis de aluminio del ZR1 es similar al del Corvette Z06 de 513 CV y la suspensión conserva los característicos muelles de ballesta transversal de todos los Corvette, fabricados en un material compuesto especial. Los amortiguadores están controlados magnéticamente (Magnetic Selective Ride Control), ajustándose en tiempo real a las circunstancias de la conducción.
El ZR1 ha sido equipado con los mejores frenos que puede tener un coche de calle; tiene discos carbono-cerámicos en ambos ejes, cuya resistencia a la temperatura y al desgaste es muy elevada; tanto, que no es necesario reemplazarlos durante toda la vida útil del coche. Las pinzas, de seis pistones delante y cuatro detrás, están pintadas en azul. El equipo de frenos ha sido suministrado por el especialista Brembo.
miércoles marzo 25
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