Puede ser la alternativa más interesante de la gama por precio y porque para ciudad su potencia es más que suficiente.
El Fiat 500 1.2 más económico está a la venta desde 10.500 €. Por lo tanto, es 2.500 € menos costoso que el 1.4 de 100 CV, y cuesta 4.000 € menos que la versión más económica con motor Diesel, de 75 CV.
Como coche para ciudad, la respuesta del pequeño motor de 1,2 l y 69 CV es correcta y, además, tiene un tacto agradable. Es más indicado que el Diesel, incluso para aventurarse puntualmente por la carretera, porque se mueve con más agilidad. El Diesel tiene 75 CV, frente al 69 del gasolina, pero en este caso el segundo sale victorioso cuando se trata de acelerar todo lo posible. La ventaja del Diesel es su consumo, pero para que llegue a compensar hay que hacer muchos kilómetros, y para eso hay que salir mucho fuera de la ciudad.
Sea con el motor que sea, el 500 tiene facetas que le convierten en un capricho con razón, aunque conviene mencionar que, despejando el factor pasional, globalmente no es mejor utilitario que, por ejemplo, un Renault Twingo.
El 500 sí es superior a todos los utilitarios de su precio (incluido el Twingo) porque su equipamiento puede ser especialmente extenso. Además, el interior está cuidado desde el punto de vista de la calidad.
Lo que no ofrece este 500 son unas plazas traseras grandes. La pronunciada caída que tiene el techo limita mucho la utilidad de estas plazas para personas que superen 1,70 m de estatura.