Lo interesante de este prototipo no se ve a simple vista en las fotografías. Ford ha utilizado una carrocería de un todo terreno más o menos futurista, como plataforma para enseñar en el salón de Detroit una serie de medidas que persiguen reducir el consumo.
La más importante de todas es reducir la utilización de motores de gasolina atmosféricos de gran cilindrada, y reemplazarlos por motores más pequeños, de inyección directa y turbo compresor, que son mucho más eficientes. Ford se refiere a esta tecnología como «EcoBoost».
Ford ha montado en el Explorer América dos motores que cumplen estas premisas Uno de 2,0 l de cilindrada y 275 CV y otro V6 de 3,5 l 340 CV. El prototipo de estas fotografías con cualquiera de estos motores es más económico de consumo y más potente que las versiones actuales equivalentes de Ford Explorer.
El grupo Ford pretende comenzar a vender desde 2009 modelos de Ford, Lincoln y Mercury con un motor de este tipo.
Todo lo anterior se refiere principalmente al mercado norteamericano, mercado en el cual la gasolina ya no es especialmente barata (como lo era hace unos pocos años). En Europa esta técnica no es nueva; de hecho BMW y Volkswagen la llevan utilizando un tiempo y con buenos resultados.
Junto con la reducción de cilindrada y utilización de turbocompresores también hay otra medida clave para reducir el consumo: reducir el peso. Así, el Ford Explorer América tiene una estructura mucho más ligera que la del actual Explorer.