Por el momento, el único motor posible es un 1,1 l de gasolina con un bloque de cuatro cilindros en línea y culata de tres válvulas por cilindro. Desarrolla una potencia de 67 CV, suficiente para que el i10, con una caja de cambios manual de cinco velocidades, alcance una velocidad de 152 km/h y acelere de 0 a 100 km/h en 15,6 segundos. El consumo medio es 5,0 l cada 100 km, lo que equivale a unas emisiones de CO2 de 119 g/km; gracias a ello, el i10 está exento del pago del impuesto de matriculación en España.
Este mismo motor puede ir acoplado a una caja automática de cuatro velocidades. Esta caja es más cómoda para un uso urbano pero con ella el i10 tiene un consumo mayor, 5,9 l cada 100 km. El i10 automático cuesta, a igualdad de equipamiento, 1.000 € más que el manual debido al coste superior de la transmisión y a la mayor fiscalidad.
Próximamente, habrá una versión Diesel de 75 CV (similar al KIA Picanto Diesel) y un nuevo motor de gasolina de 1,2 l y 75 CV. También está prevista la comercialización para final de año de unas versiones especiales de muy bajo consumo y, por tanto, poco contaminantes denominadas "iBlue", que pueden tener un motor Diesel o de gas natural.
El i10 tiene unas buenas cualidades para desenvolverse ágilmente por la ciudad. Tiene un radio de giro reducido lo que le confiere una gran maniobrabilidad y su motor de gasolina tiene una respuesta satisfactoria. La visibilidad desde el interior es buena y los asientos son suficientemente cómodos.
En carretera, el i10 está más limitado debido a la poca potencia disponible y a una estabilidad inferior a la de coches de mayor tamaño. La versión Diesel parece que será más adecuada para recorrer distancias largas gracias a su mayor potencia y a su bajo consumo (4,3 l cada 100 km).