El Jaguar X-Type 2.2D es uno de esos coches que proporciona dosis equiparables de agilidad y confort.
Como la suspensión tiene una capacidad de absorción elevada, se puede circular por carreteras en mal estado sin que los ocupantes se vean agitados por los movimientos bruscos de la carrocería.
En carreteras lentas, el X-Type hace con rapidez los cambios de apoyo y es sensible a las acciones sobre acelerador y freno, si bien no es tan preciso como un BMW Serie 3.
Jaguar estrena en la gama 2008 del X-Type un cambio automático; hasta ahora, este modelo tenía únicamente un cambio manual.
Este cambio automático tiene seis relaciones y tres modos de funcionamiento, dos automáticos (Normal y Sport) y uno manual. Midiendo las prestaciones, hemos comprobado que con el modo automático el coche acelera más que si cambia de marchas manualmente porque en el modo automático selecciona una marcha superior 700 rpm antes.
El funcionamiento de este cambio es satisfactorio. Selecciona las marchas de manera suave y no es muy lento. En la pantalla del ordenador aparece el dígito de la marcha seleccionada.
Esta versión con cambio automático trae de serie un filtro de partículas. Con él, la potencia máxima del motor se reduce de 155 CV a 146 CV.
A ralentí se notan mucho las vibraciones y el ruido del motor pero éstos desparecen cuando está en movimiento (aunque entonces se oyen los ruidos de la rodadura).
El consumo medio homologado es de 6,9 l/100 km con cambio automático y de 6,0 l/100 km, casi un litro menos, con cambio manual.
Con la carrocería berlina, la velocidad máxima es de 208 km/h (220 km/h con cambio manual) y acelera de 0 a 100 km/h en 9,9 s (en 8,9 s con el cambio no automático). Con la carrocería familiar, la velocidad máxima es de 201 km/h y la aceleración de 0 a 100 km/h en 10,3 s.
jueves noviembre 6
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