El Cherokee está por encima de la media en sus capacidades para circular fuera de carretera. En ella, no es un coche ágil pero sí resulta cómodo en la mayor parte de las ocasiones.
La carrocería del Cherokee es de tipo autoportante y la suspensión es independiente en el eje delantero y de eje rígido en el trasero. La suspensión es blanda y en los apoyos en las curvas cerradas a velocidad alta se producen unos rebotes en el eje trasero que restan algo de confianza a quien lo conduce. En cambio, en autovías es un coche cómodo y en pistas la suspensión tiene una capacidad de absorción sobresaliente.
El motor Diesel tiene 177 CV. Da un empuje suficiente para una conducción normal por carretera y permite realizar los adelantamientos con cierta seguridad. No es tan silencioso como otros Diesel de potencia parecida y, sobre todo, vibra más de lo deseable.
El Cherokee Sport acelera de 0 a 100 km/h en 11,5 s, alcanza 180 km/h y gasta 8,4 l/100 km.
Tiene un sistema de tracción total de conexión manual llamado «Select-Trac II». Tiene tres modos de funcionamiento: «2WD» (tracción trasera), «4WD Auto» (tracción total con el diferencial central libre) y «4WD Low» (tracción total con el diferencial central bloqueado, reductora y el control de estabilidad desconectado). La reductora da una reducción normal (2,72 a 1).
Para seleccionar los distintos modos de la tracción hay un interruptor junto a la palanca del cambio de marchas.
Los ángulos característicos son suficientes para superar zonas no excesivamente complicadas: 29 º el de ataque (ampliable hasta 39,1 º si se desmonta el deflector inferior del paragolpes delantero), 20,4 º el ventral y 32,2 º el de salida.
viernes abril 17
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