El GS es un coche profusamente equipado de serie y prácticamente no se le pueden añadir opciones. Todos los GS tienen diez airbag (dos para las rodillas de los ocupantes de las plazas delanteras), faros de doble xenón con iluminación en curva, sistema de acceso y arranque sin llave, asientos con ajuste eléctrico, o suspensión de dureza variable («AVS»).
Las versiones más caras tienen cámara de aparcamiento trasera, un sistema que intenta minimizar los daños que puede causar un accidente (denominado «PCS»: si el radar detecta un obstáculo y la colisión es inevitable, tensa los cinturones delanteros, endurece la amortiguación al máximo y prepara el sistema de frenos), control de crucero activo, navegador, un sistema de sonido de la marca Mark Levinson de 14 altavoces, y un sistema de dirección activa (parecida al que tiene BMW). Esta dirección sirve para que, en función de la velocidad a la que se circule, pueda tener 3,7 ó 2,7 vueltas de tope a tope.
El control de estabilidad que lleva el Lexus GS tiene unas funciones muy interesantes. Lexus lo llama «VDIM». Lo interesante de este control de estabilidad es que puede cambiar la asistencia de la dirección y, para las versiones «GS 460» y «GS 450 h» puede hacer que la dirección tenga menos o más vueltas de tope a tope, para favorecer la conducción en ciudad o carretera: cuando se circula a baja velocidad hay que girar menos el volante, lo que proporciona más confort a la hora de doblar esquinas o aparcar, por ejemplo. Cuando se circula por carretera, a más velocidad, se tiene mayor precisión al trazar las curvas, debido a la mayor desmultiplicación.
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