El sistema de tracción total ("4Matic") del GLK es similar al que puede tener la berlina Clase C de Mercedes-Benz. Un diferencial central se encarga de repartir la fuerza del motor entre el eje delantero y trasero, siendo este último el que recibe la mayor parte del par en condiciones normales de uso.
En caso de que la baja adherencia del terreno haga patinar alguna de las ruedas, un embrague controlado electrónicamente anula la acción de este diferencial central lo que supone repartir el par motor al 50 por ciento entre ambos ejes para obtener la máxima motricidad.
El GLK no dispone de reductora ni bloqueo de diferencial en ninguno de los ejes. En su lugar, sí dispone de un control de tracción especial denominado "4ETS" que interviene selectivamente sobre los frenos para mejorar la tracción y el comportamiento del vehículo. Funciona en todo momento, pero su forma de actuar varía dependiendo si se circula a baja, media o alta velocidad.
Además de otros elementos más habituales, el GLK tiene airbag de protección para las rodillas del conductor y reposacabezas activos para las dos plazas delanteras. Opcionalmente puede equiparse con el sistema PRE-SAFE, que es capaz de anticipar una colisión inminente y inmediatamente pone en marcha diversas acciones para reducir las lesiones de los ocupantes, como tensar los cinturones de seguridad o cerrar las ventanillas eléctricas, para que actúen más eficazmente los airbags de cabeza.
El navegador opcional (COMAND APS) almacena los mapas en un disco duro e incluye reproductor de discos DVD (incluido vídeo). Por si esto fuera poco, puede añadirse un cargador de DVD frontal y función de televisión. También hay disponible un sistema de video (DVD) para las plazas traseras, con dos monitores y auriculares, que puede escucharse a través de los altavoces del vehículo.
viernes agosto 8
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