El MINI Clubman tiene cuatro plazas de serie o cinco de forma opcional (sin coste). Las plazas delanteras son idénticas a las de un MINI normal. Las plazas traseras son más amplias de lo habitual en coches de esta longitud (alrededor de 4 m) porque hay mucho espacio para las piernas y una buena altura al techo. La anchura es suficiente para dos adultos o dos niños con sus correspondientes sillas pero es escasa para que la plaza adicional sea útil.
Es un coche ágil pero no tanto como su hermano de tres puertas. La mayor distancia entre ejes del Clubman junto con la suspensión menos dura hace que no sea tan rápido en los cambios de dirección, lo cual por otro lado no supone ningún problema. Como contrapartida es más estable cuando se viaja a alta velocidad porque es menos sensible a las irregularidades del asfalto. En ciudad no destaca por su maniobrabilidad, que no es mala pero sí menor que la de otros coches de su tamaño.
El Clubman tiene la misma gama de propulsores que el MINI Cooper de tres puertas, todos de 1,6 l de cilindrada. La versión Cooper tiene uno atmosférico de 120 CV con distribución variable Valvetronic. El motor del Cooper S está turboalimentado y alcanza los 174 CV de potencia. El Cooper D tiene un Diesel turboalimentado de inyección directa por conducto común y 109 CV de potencia. En todos los casos las cajas de cambio pueden ser manuales o automáticas, de seis velocidades.
Todas las versiones tienen unas prestaciones excelentes y un consumo muy reducido (una media de 4,1 l cada 100 km en el Cooper D), no solo por el buen rendimiento de los propulsores sino también porque están equipados con una serie de dispositivos para ahorrar combustible. El Clubman dispone de un sistema de arranque y parada automáticos, un alternador que sólo genera electricidad durante la retención o la frenada y un indicador que avisa del momento más adecuado para cambiar de marcha.