El motor del GT-R va en la parte frontal de la carrocería, por delante de los pasajeros; la caja de cambios está ubicada junto al eje trasero. Hasta aquí, esta configuración no es del todo rara: también la tiene el Alfa 8C Competizione, por ejemplo. A partir de aquí, el Nissan es peculiar porque tiene tracción total (el Alfa es únicamente tracción trasera). Por lo tanto, es necesario un segundo árbol de transmisión, que mande fuerza de la caja de cambios a las ruedas delanteras. Esta disposición se puede apreciar con claridad en la fotografía que acompaña a este texto.
La caja de cambios del GT-R es de doble embrague y funcionalmente similar a la «DSG» o «S Tronic» del Grupo Volkwagen (Mitsubishi y Ford también están comenzando a utilizar cajas de cambios similares). Está desarrollada por el conocido fabricante Borg Warner, en colaboración con Nissan. Tiene tres modos de funcionamiento: «Normal», «R-Mode» y «Nieve», que dan prioridad a la rapidez de la selección de marchas frente a la suavidad, o viceversa.
El conductor también puede variar la dureza suspensión (lleva amortiguadores «Bilstein Damp Tronic») y el funcionamiento del control de estabilidad. Cada elemento tiene tres posibilidades de ajuste.
Los neumáticos de serie son unos Bridgestone RE070R del tipo «RunFlat», que permiten rodar sin presión durante 80 km a una velocidad de 80 km/h. Los delanteros son 255/40 R20 y los traseros son 285/35 R20. Los neumáticos están hinchados con nitrógeno para favorecer que la presión se mantenga constante a pesar de los cambios de temperatura que se producen al rodar. Opcionalmente puede tener unos neumáticos Dunlop, también «Run Flat» e hinchados con nitrógeno.
Los discos de freno son de fundición, fabricados por Brembo. Al menos de momento, no puede tener discos de freno cerámicos.