El nuevo Opel Agila ya está a la venta desde 10.000 euros. Es un monovolumen de cinco puertas y cinco plazas, básicamente el mismo coche que el Suzuki Splash. Todas las versiones pueden tener control de estabilidad (ESP).
Entre los monovolúmenes de un tamaño semejante, es —junto con el Mitsubishi Colt y el Honda Jazz— de los menos costosos.
Mide 3,74 m de longitud, 1,68 m de anchura y 1,59 m de altura. Por tanto, es 20 cm más largo, 6 cm más ancho y 10 cm más bajo que el anterior Agila. La distancia entre ejes no cambia (2,36 m).
Puede comprarse con dos motores de gasolina (de origen Suzuki) y uno Diesel. De gasolina hay uno de tres cilindros (1,0 l de 65 CV) y otro de cuatro (1,2 l de 86 CV). El Diesel tiene tres cilindros, 1,2 de cilindrada y 75 CV de potencia máxima.
Estos motores están unidos a un cambio manual de cinco velocidades. Opcionalmente, el motor gasolina de 86 CV puede asociarse a un cambio automático de cuatro marchas.
Las versiones con los motores de 65 y de 75 CV destacan por tener unas prestaciones acordes a la potencia (escasa) y un consumo bajo.
Como el consumo medio de estas versiones es bajo (5,0 l/100 km en el gasolina y 4,5 l/100 km el Diesel), las emisiones de CO2 también lo son (120 gr/km). Así pues, estas versiones están exentas del pago del impuesto de matriculación.
Comparado con otros modelos semejantes, el Agila de 86 CV tiene un consumo bajo y unas prestaciones normales.
Con ninguno de los motores la velocidad máxima del Agila es muy alta, ya que este modelo tiene una resistencia aerodinámica elevada.
El Opel Agila, como el Suzuki Splash, comparte elementos mecánicos y de la estructura del bastidor con el Suzuki Swift.
La suspensión delantera es independiente de tipo McPherson, mientras que la trasera es de ruedas tiradas unidas por un eje torsional. Las ruedas más pequeñas son de tamaño 165/70 R14.