La versión menos potente del todo terreno de Porsche cuesta 57.251 €, lo que lo convierte en un modelo más asequible que el Volvo XC90 V8 de 313 CV o el Land Rover Range Rover Sport en su versión de 299 CV.
Por una cantidad similar a lo que cuesta el Cayenne se puede adquirir un Mercedes-Benz ML 350 (tiene 272 CV) que, en función del equipamiento, puede tener unas cualidades dinámicas muy parecidas a las del Cayenne.
Por una cantidad inferior encontramos el BMW X5 3.0i de 272 CV o el Volkswagen Touareg 3.6 FSI de 280 CV. El modelo de Volkswagen tiene muchos elementos en común con el Cayenne, ya que ambos forman parte de un desarrollo conjunto entre las dos marcas.
La versión más accesible del Cayenne tiene cambio manual y una suspensión convencional. Opcionalmente, hay un cambio automático Tiptronic de seis velocidades. En lo referente a la suspensión, existe una suspensión de muelles neumáticos; en combinación con esta suspensión es posible pedir una amortiguación variable con tres programas de funcionamiento («PASM»). También es posible adquirir un sistema de barras estabilizadoras activas («PDCC»).
De serie, el Cayenne tiene un sistema de tracción total permanente con reductora y bloqueo manual del diferencial central. Como parte de un paquete, se puede añadir un diferencial trasero bloqueable o un sistema de desconexión de las barras estabilizadoras.
El equipamiento de serie incluye elementos como los seis airbags, el control de estabilidad («PSM»), regulación eléctrica de los asientos delanteros o retrovisores con plegado eléctrico, pero en un coche de este precio se echan de menos otros dispositivos como los faros de xenón, la conexión automática de luces o el climatizador (lleva aire acondicionado normal).