El nuevo SEAT Ibiza podrá comprarse, en el momento del lanzamiento, con tres niveles de equipamiento: «Reference», «Stylance» y «Sport».
Más adelante, habrá versiones «FR» con motor de gasolina (una variante del 1,4 l TSI) y Diesel (2,0 l TDI de 140 CV). En 2009, también podrá adquirirse una variante «Cupra», que tendrá rasgos parecidos a los del prototipo Ibiza «Bocanegra».
Todos los Ibiza tendrán de serie antibloqueo de frenos (ABS), airbag de conductor y acompañante, airbag lateral de tórax-cabeza, dirección asistida, elevalunas eléctricos delanteros, cierre centralizado con mando a distancia, fijaciones Isofix en asientos traseros, asiento del conductor con ajuste en altura y volante con ajuste en altura y profundidad.
Como opciones más significativas, estará disponible con faros de xenón dobles con iluminación adaptativa a menos de 40 km/h, control de aparcamiento trasero, asistencia en arranque en pendientes, conexión Bluetooth para teléfonos móviles, conexión USB y preinstalación de navegadores portátiles.
Además, según versiones u opcionalmente, podrá tener control de estabilidad (ESP), airbags de cabeza, control de velocidad, climatizador automático, faros antiniebla, retrovisor interior electrocrómico, sensor de lluvia, luces automáticas, ordenador de viaje, retrovisores exteriores y térmicos, asientos deportivos y llantas de aleación, entre otros elementos de equipamiento.
Aunque el nuevo Ibiza se presentará oficialmente en el Salón del Automóvil de Madrid, SEAT ha preparado una gira por toda Europa. Desde el 2 de abril hasta mediados de mayo, tres camiones recorren Europa con tres Ibizas dentro de una urna de cristal.
El Ibiza que aún se vende seguirá estando disponible por tiempo indeterminado, quedando ubicado comercialmente -por precio y tamaño- por debajo del nuevo modelo. Es algo similar a lo que están haciendo otros fabricantes (como Peugeot con el 206 y Renault con el Clio Campus), en los que el modelo nuevo y el viejo se venden simultáneamente.