El motor Diesel del Forester tiene, al igual que los motores Subaru de gasolina, una configuración bóxer. Los cuatro cilindros están dispuestos horizontalmente, dos a cada lado del cigüeñal, simétricos respecto del eje longitudinal del motor. El bloque bóxer tiene el centro de gravedad más bajo y genera menos vibraciones que un motor de cilindros en línea convencional.
La transmisión del Forester es la habitual en los automóviles Subaru, de tipo permanente a las cuatro ruedas. El motor y la caja de cambios están dispuestos longitudinalmente, unidos a un árbol central que transmite la fuerza a las ruedas traseras y a dos palieres transversales que hacen lo propio a las delanteras.
La suspensión del Forester es independiente en ambos ejes. La delantera es de tipo McPherson, similar a la de un turismo convencional, y la trasera es de paralelogramo deformable. Los muelles son helicoidales delante y detrás. Es una solución que da buen resultado en carretera y tiene una considerable capacidad de absorción fuera de ella.
El maletero del Forester tiene unos buenos 450 l de capacidad, incluyendo el compartimento existente debajo del piso de carga. Los asientos de la segunda fila son abatibles por partes asimétricas. Si se pliegan se obtienen hasta 1.660 l de volumen (hasta el techo del vehículo) y una superficie de carga totalmente plana.
La posición al volante puede ser muy cómoda gracias a su doble regulación (horizontal y vertical). Las plazas traseras cuentan con una buena altura al techo y suficiente espacio para las piernas pero la anchura interior es escasa y resulta poco confortable que viajen tres adultos en la segunda fila.
lunes agosto 11
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