Por su carrocería y otras características, puede ser difícil encuadrar el Toyota Urban Cruiser. Supera el metro y medio de altura, por lo que podría ser un monovolumen; pero no lo es más que un Toyota Yaris, que es un utilitario. Por su aspecto y por el hecho de que hay una versión de tracción total, podría pensarse que tiene aptitudes de todoterreno; pero dinámicamente no sirve para circular fuera del asfalto por donde no lo haría un turismo.
Su habitáculo tiene un espacio generoso para las piernas pero no tiene mucha altura disponible, principalmente en las plazas traseras, ni mucha anchura. Tiene, salvo la versión de tracción total, un sistema que permite deslizar los asientos traseros hacia delante o atrás casi 15 cm. De este modo se puede aumentar la capacidad del maletero o la de las plazas traseras, en función de las circunstancias.
Toyota comercializa el Urban Cruiser con dos motores. Uno de gasolina de 1,3 litros de cilindrada que da 101 CV, y otro Diesel con 90 CV. No hay disponible un cambio automático, ya que ambos motores van acoplados a una caja de cambios manual de seis relaciones.
La tracción es a las ruedas delanteras pero, con el motor Diesel, es posible adquirir un sistema de tracción total conectable automáticamente.
Hay dos niveles de equipamiento, denominados «Live» y «Active». Con el motor Diesel hay 1.660 € de diferencia entre ambos. El equipamiento «Live» no tiene los faros antiniebla, el aire acondicionado, los elevalunas traseros eléctricos, el plegado automático de los retvisores, la conexión Bluetooth y las llantas de 16” que el «Active» trae de serie.
martes octubre 20
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