El Volkswagen Polo tiene un habitáculo espacioso, en el que cuatro adultos pueden viajar con comodidad. Como en muchos coches alemanes, el puesto de conducción es adecuado para personas de todas las tallas porque las regulaciones del volante (en altura y profundidad) y del asiento son muy amplias.
Además, es un coche bien hecho; al menos está por encima de la media en lo que tiene que ver con la calidad de los plásticos de recubrimiento: tienen buena presencia y parecen duraderos, al menos en la versión «Sport», que tiene el salpicadero de un plástico blando al tacto. También son destacables los ajustes y el aislamiento acústico.
Los asientos delanteros de la versión «Advance» son más sencillos y dan menor sujeción que los del «Sport». De todos modos, ambos asientos son buenos.
El maletero tiene 280 l de volumen, una capacidad razonable para el tamaño del coche pero inferior al de varias de sus alternativas. Un Ford Fiesta o un SEAT Ibiza tienen un maletero mayor, aunque en ningún caso la diferencia es enorme.
Para aumentar la funcionalidad del maletero, el Polo puede tener una bandeja que lo divide en dos verticalmente. Si se utiliza, crea un doble fondo que puede ser útil para llevar las bolsas de la compra con alimentos delicados mientras que los objetos más voluminosos y pesados pueden ir en la parte de arriba, evitando que puedan aplastar a los que van debajo.
La rueda de repuesto está bajo el piso del maletero. Con el nivel de equipamiento «Advance» es del mismo tamaño que las otras cuatro, salvo que tenga las llantas de aleación opcionales. En las versiones «Sport», la rueda de repuesto es de emergencia.
martes octubre 6
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