El puesto de conducción es similar al de un turismo, con la diferencia que produce ir sentado más alto; llama la atención lo elevado que queda el salpicadero.
Por el aspecto que tiene el habitáculo y la atención que Volkswagen ha prestado a algunos detalles, el Tiguan es uno de los todo terrenos ligeros que transmite una mayor sensación de calidad.
Delante, las personas de talla elevada se pueden acomodar sin que la cabeza les dé con el techo. Detrás, el espacio para las piernas es amplio cuando el asiento trasero está en la posición más retrasada.
La banqueta trasera está dividida en dos partes (60:40); cada una se desplaza longitudinalmente 16 cm. Los respaldos traseros se pueden variar en inclinación en un margen de 23º; un sistema similar al que tiene el Toyota RAV-4 y que no está disponible en el BMW X3 o en el Land Rover Freelander 2.
Algunas versiones tienen el respaldo del asiento del pasajero delantero abatible. También hay numerosos huecos de tamaño diverso, repartidos por todo el habitáculo.
Una de las muchas opciones del Tiguan es un techo panorámico de cristal. Cubre casi todo el techo y está formado por dos hojas, la mitad delantera practicable y la otra fija. Para proteger del sol a los ocupantes hay una cortinilla que cubre todo el techo; su accionamiento es eléctrico.
El maletero tiene 470 l de capacidad y, bajo el piso, va alojada la rueda de repuesto. Es una rueda de emergencia (no igual que las otras cuatro); en otros mercados hay un equipo de reparación de pinchazos en vez de la rueda de repuesto, lo que aumenta en 35 l la capacidad del maletero.