Por ahora, el Volkswagen Tiguan está a la venta con sólo dos motores, uno de gasolina y otro Diesel. Tienen una potencia parecida, 150 CV en el primer caso frente a 140 CV del alimentado por gasóleo.
Hay casi 1.500 € de diferencia si comparamos las versiones más asequibles de ambos, que son las llamadas Sport.
Por 30.920 €, el Tiguan 1.4 TSI de 150 CV trae de serie airbags frontales, laterales delanteros y de cortina, tracción total 4Motion, controles de tracción y estabilidad, freno de estacionamiento eléctrico, faros antiniebla, programador de velocidad, climatizador de dos zonas, ordenador o retrovisores abatibles electricamente.
Además de esta versión, hay otra llamada +Motion que añade a lo anterior faros de xenón dobles con sistema de iluminación activa, asientos tapizados en cuero, calefactados los delanteros y con regulación eléctrica el del conductor (el del pasajero sólo en altura) y neumáticos 235/50R18.
El Tiguan es un todo terreno de cinco puertas y cinco plazas. Tiene un planteamiento similar a modelos como el Jeep Patriot o el Toyota RAV4. Es decir, a pesar de su aspecto de todo terreno, está pensado para usarlo por asfalto mayoritariamente.
Como a aquellos, al Tiguan le faltan algunos elementos para poder desenvolverse con soltura fuera del asfalto, como una suspensión con recorridos más amplios, transmisión con reductora o bloqueo mecánico de los diferenciales.
En cualquier caso, es un vehículo interesante para quien necesite un vehículo con mayor altura al suelo que un turismo y con sistema de tracción total.