Por ahora, el Tiguan sólo está disponible con los dos motores menos potentes de los cinco que está previsto que lleve. Uno es de gasolina, 1.4 TSI de 150 CV, y el otro es el Diesel de 140 CV.
El Diesel cuesta 32.450 € en la versión más asequible y 35.970 € en la más costosa, que incluye mayor equipamiento y un cambio automático (Tiptronic).
El Volkswagen Tiguan es un todo terreno ligero: no está preparado para superar obstáculos complicados, ya que carece de elementos como reductora y sus ángulos característicos no lo hacen apto para ello.
Por lo tanto, es un vehículo pensado para circular por carretera o por pistas de tierra que no presenten mucha dificultad. De serie tiene un sistema de tracción total permanente que facilita el avance por superficies de baja adherencia.
La carrocería del Tiguan mide 4,43 m de largo, 1,81 m de ancho y 1,68 m de alto. Por longitud es parecido a un Jeep Compass, algo más largo que un Toyota RAV4 y un poco menos que un Suzuki Grand Vitara de cinco puertas.
Su interior es razonablemente amplio dadas sus dimensiones exteriores. El maletero no lo es tanto por el espacio que ocupa la rueda de repuesto, que va en un doble fondo y es de emergencia.
La banqueta trasera deslizable permite configurar el espacio interior según las necesidades en cada momento. De esta manera se puede ampliar el maletero o dar la mayor amplitud posible a los pasajeros de las plazas traseras.
La calidad del habitáculo está por encima de la media, tanto por los materiales empleados como por los ajustes y la atención prestada a algunos detalles.
También destaca sobre el resto por la cantidad de equipamiento disponible, que incluye elementos como los faros de xenón direccionales, techo panorámico, sistema de aparcamiento trasero o tapicería de cuero con calefacción en los asientos delanteros.