Menos cómodo y estable con la suspensión deportiva opcional
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Durante la prueba hemos notado que es menos estable y cómodo que otros A6 que habíamos probado anteriormente y que no llevaban la suspensión deportiva (éste sí).
Este A6 es un coche más subvirador que los otros. Le cuesta más entrar en la curva y, una vez dentro, tiene más tendencia a abrir la trayectoria aunque no se pise más el acelerador. El control de estabilidad funciona más a menudo en éste que en los otros que hemos probado.
Tenía neumáticos Michelin Primacy 225/50 17 98 Y Extra Load (modelo que no nos ha gustado en ninguno de los coches que hemos llevado y que los montaban). También llevaba la suspensión deportiva normal, que rebaja la suspensión 20 mm. Hay otra suspensión deportiva más dura (rebaja la carrocería 20 mm), disponible sólo si se encarga el kit S Line completo (una opción que cuesta 2.360 €), no el Kit S Line exterior.
Además de la diferencia de la amortiguación, los demás no tenían carrocería familiar, tenían tracción quattro y las ruedas eran de otra marca y tenían dimensiones distintas. Por lo tanto, es difícil achacar a un motivo concreto la causa de que vaya algo peor.
En carreteras rápidas tiene una precisión en la trayectoria semejante a la de los otros Audi, alta en términos absolutos. Si no va aún mejor en carreteras rápidas es porque la suspensión es seca, y mueve la carrocería en circunstancias en las que otros coches de este tipo absorben las irregularidades del suelo.
En este tipo de vías, siempre que el asfalto no sea perfecto, aunque los movimientos de balanceo o cabeceo están bien contenidos, los baches que mueven rápidamente a las ruedas se sienten demasiado.
Los frenos aguantan bien cuando se conduce rápido con el coche vacío en condiciones en las que hay que usarlos a menudo. En conducción normal, no habrá ningún problema ni con la distancia de frenada ni con la resistencia al calentamiento aunque el coche vaya cargado.
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