Más información sobre el motor
|
El motor del Audi A8 4.2 TDi tiene ocho cilindros en «V» y dos turbocompresores, la cilindrada aumenta de 4,0 l a 4,2 y el bloque es distinto (la distancia entre cilindros y el diámetro de los mismos aumenta 2 mm, además el bloque pesa 15 kg menos).
El centro técnico de motores de Audi ha tratado la superficie de los cilindros con una onda láser; de esta forma, consigue reducir el número de partículas sólidas que producen durante la combustión y, por tanto, el consumo de aceite.
Tiene culata de aluminio y cuatro válvulas por cilindro. La distribución es por cadena, pero la bomba de gasóleo tiene correa dentada independiente (para favorecer la sonoridad). Tiene inyección directa por conducto común y emplea inyectores piezoeléctricos. Este tipo de inyectores, en este motor, realiza cuatro inyecciones por ciclo, por lo que la mejora del rendimiento respecto a unos inyectores electromagnéticos es notable.
Los dos turbocompresores son variables y su control es electrónico; cada uno tiene su propio intercooler. Los colectores de admisión de ambos turbocompresores están unidos, para asegurar que la presión de alimentación de ambos es la misma.
Rinde 51 CV más que el motor de 4,0 l (275 CV) y el mismo par máximo (650 Nm), aunque se obtiene antes y permanece constante durante un régimen más amplio (de 1.600 a 3.500 rpm, antes de 1.800 a 2.500 rpm). Actualmente en España, no hay ningún otro turismo con un motor Diesel de más potencia.
|
|