Un propulsor sofisticado de alto rendimiento
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El motor de este A6 tiene 2,0 l de cilindrada y cuatro cilindros en línea. Su denominación TFSI se refiere a que está dotado de inyección directa FSI y turbocompresor. La potencia máxima de 170 CV es constante entre 4.300 y 6.000 rpm y mantiene el par máximo de 280 Nm en un intervalo de revoluciones muy amplio, entre 1.800 y 4.200 rpm.
La compresión de este motor (10,3 a 1) es muy elevada para tratarse de un motor turbo, siendo más propia de un motor de admisión normal. Esto es sólo posible gracias al empleo de la inyección directa y permite mejorar el rendimiento en condiciones de poca carga (apertura parcial del acelerador). No obstante, admite normalmente el uso de gasolina sin plomo de 95 octanos.
Para mejorar aún más la respuesta a bajo y medio régimen este motor dispone de un mecanismo de admisión variable y de variación de la distribución mediante ajuste continuo del árbol de levas de admisión. Un intercooler se encarga de enfriar el aire comprimido por el turbocompresor antes de entrar en los cilindros.
Como toda la gama A6, el 2.0 TFSI está muy bien equipado en materia de seguridad. El control de estabilidad, los airbags de cabeza, los airbags laterales traseros y los reposacabezas activos para las plazas delanteras son parte del equipamiento de serie.
El climatizador tiene control independiente para el conductor, acompañante y pasajeros de las plazas traseras. El freno de estacionamiento tiene accionamiento electromecánico y los sensores de lluvia y luces exteriores son de serie. Los neumáticos estándar tienen medidas 205/60 R16 y están montados sobre llantas de aleación.
La lista de opciones es muy extensa. Entre las opciones más interesantes se encuentra el programador de velocidad adaptable a las condiciones del tráfico (2.460 €), los faros de xenón con iluminación en curva (1.730 €) o la suspensión neumática activa (2.360 €).
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