Cómodo y con un toque deportivo
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Es un cupé de cuatro plazas basado en el Audi A6, pero con ciertos cambios importantes en la suspensión. Tiene un motor de 335 CV y una longitud intermedia entre un A4 y un A6.
Si el Audi A5 es el equivalente a la Serie 3 Coupé de BMW, el S5 es el homólogo del M3. Eso sí, el S5 es menos potente, y su planteamiento menos deportivo. Está a la venta desde 61.800 €, un precio intermedio entre lo que cuesta un BMW 335i Coupé (306 CV y 49.500 €) y un BMW M3 (420 CV y 71.900 €).
Con el Audi S5 se puede viajar casi con el confort de una buena berlina de lujo. No es incómodo de suspensión, su motor no tiene un ruido estridente y no hace falta tener mucha experiencia con coches potentes para manejarlo, porque es fácil de conducir.
Como es relativamente grande (4,6 m) y pesado, no es un coche pensado para aprovechar toda su potencia en las carreteras de montaña más retorcidas, pero en estas circunstancias es más ágil que un A6. Con respecto a un Audi A6, el S5 tiene cambios importantes en la suspensión que efectivamente persiguen este efecto.
En el interior se respira lujo y un toque deportivo por ciertos detalles como la posición de los asientos, que pueden ir cerca del suelo (como corresponde a un coupé). En las plazas delanteras hay sitio de sobra. En las traseras, a causa de la caída de techo, falta altura libre al techo para personas de estatura media, pero en estas plazas se viaja mucho mejor que en un Audi TT.
Tiene un motor V8 de 354 CV de potencia (del tipo FSI, que es como Audi llama a sus motores de inyección directa de gasolina). Es el mismo motor que tienen algunas versiones del Audi, pero con una potencia distinta (en el A6 y A8 da 350 CV y en el R8 y RS4 da 420 CV). El S5 tiene una velocidad máxima limitada a 250 km/h, puede acelerar de 0 a 100 km/h en 5,1 s y consume 12,4 l/100 km en la media homologada.
Tiene tracción permanente a las cuatro ruedas; el A5 se puede elegir con tracción delantera.
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