Mejor para carreteras lentas
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Quien valore la comodidad por encima de otras cualidades encontrará más satisfactorio un Mercedes-Benz Clase E 4Matic, que también tiene tracción total. Si además lleva la suspensión neumática opcional «airmatic», ofrece un mejor equilibrio entre confort y agilidad que este BMW. El Audi A6 3.2 FSI quattro con suspensión deportiva, que es como lo hemos probado, es más incómodo.
Optar por la tracción total es interesante para quien tenga que circular con frecuencia por carreteras con una baja adherencia, por la calzada en sí o bien por las condiciones climatológicas. Para el resto, dado que la tracción total no mejora la estabilidad cuando no hay baja adherencia, un 530i es una mejor opción desde el punto de vista económico (por desembolso inicial y menor gasto de combustible).
La principal diferencia entre un 530i y un 530xi en una carretera lenta, cuando la adherencia es buena, es que si se conduce rápidamente el testigo del control de estabilidad de la versión con tracción total no se enciende tan a menudo como en el 530i y se puede acelerar a fondo antes al salir de una curva.
La unidad que hemos probado llevaba la suspensión de serie, que es más dura que la del tracción trasera, y no tenía la dirección activa ni el sistema de estabilizadoras controladas electrónicamente. Los neumáticos eran unos Good Year Eagle NTC 5 225/50R17, del tipo que permite circular con ellos pinchados durante unos kilómetros («Runflat»). Con estas características el 530xi es un coche que, comparativamente, va mejor en una carretera lenta que por una rápida, porque la suspensión está más enfocada a la estabilidad que al confort.
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