Un interior amplio en las plazas delanteras
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Los asientos de las plazas delanteras van altos con respecto al suelo. La posición al volante tiene aspectos positivos y otros menos conseguidos. Lo bueno es que dada la posición del asiento, pedales y volante, es fácil conseguir una postura de conducción adecuada. Como el volante tiene regulación en altura y profundidad, se adapta a un mayor número de gustos que aquellos coches que carecen de este tipo de regulación (como por ejemplo el Peugeot 206 o el Opel Corsa). Además, el C3 tiene un cómodo apoyo para el pie izquierdo.
El C3 no tiene unos buenos asientos. Los asientos de las plazas delanteras tienen una sujeción lateral escasa y dan poco apoyo a la parte superior de la espalda. Como están rellenos de una espuma blanda en exceso, el cuerpo de los ocupantes de las plazas delanteras se mueve con frecuencia y puede haber quién no encuentre una posición cómoda para viajar muchas horas seguidas.
En las plazas delanteras hay mucho espacio libre disponible. El parabrisas, sus montantes y el techo quedan lejos de los ocupantes de las plazas delanteras, con lo cual la sensación de espacio es muy positiva.
En las plazas traseras hay poco espacio en sentido longitudinal, es decir, para las piernas. En el resto de las medidas de las plazas traseras, es comparativamente mejor.
El Citroën C3 sólo se vende con carrocería de cinco puertas (el Citroën C2 sólo se vende con carrocería de tres puertas y el C1 puede tener tres o cinco puertas). El acceso a las plazas traseras es bueno por el tamaño y la forma de las puertas.
El maletero tiene 304 l de volumen, que es un buen dato.
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