Amplio para sus dimensiones
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La carrocería tiene dos puertas laterales, espacio para cuatro pasajeros y un maletero más bien pequeño, aunque con la posibilidad de ampliarlo porque los asientos traseros se pueden deslizar hacia delante.
El interior muestra algunos cambios que Citroën también realizó al C3 hace unos meses: consola central rediseñada, mejora en los materiales del salpicadero, cuadro de instrumentación con la pantalla de cristal líquido más grande, nuevas tapicerías (en cuero y cuero/tela), nuevos paneles de puertas y un pomo para la palanca de cambios semi-transparente.
El C2 puede dar más sensación de amplitud desde el puesto de conducción que otros coches de su tamaño o más grandes. El recorrido longitudinal del asiento es suficientemente grande, el parabrisas no queda muy cerca en ningún caso y hay mucha altura libre en cualquier posición del asiento.
Dado el tamaño del coche, no hay poco espacio para acceder a las plazas traseras. La altura es buena y, si el asiento delantero está completamente adelantado, la anchura resulta suficiente para entrar.
El C2 no tiene portón trasero, la luneta se abre hacia arriba e, independientemente, hay una portezuela que bascula hacia abajo. Esa portezuela hace de borde de carga y queda a 78 cm del suelo, algo más de lo normal. Soporta hasta 100 kg, siempre que el peso esté bien repartido.
Con los 10 cm de recorrido longitudinal de los asientos delanteros, el fondo del maletero puede ser 34 ó 44 cm. Es posible mover los asientos traseros desde el maletero; resulta fácil hacerlo cuando la portezuela está cerrada, no cuando está abierta.
Para quien necesite más espacio, existe la alternativa del C3 Stop&Start, que es un coche de cuatro puertas laterales, más grande por fuera y por dentro, y con el mismo sistema de propulsión que este C2.
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