Un cambio bueno, con un consumo normal y unas prestaciones suficientes
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Entre el C4 Picasso con motor Diesel 138 CV y el de 109 CV hay una diferencia apreciable de prestaciones, pero no tanta como podría parecer teniendo en cuenta la diferencia de potencia que hay.
De hecho, la versión de 109 CV puede ser más interesante si se va a viajar por carreteras fáciles o con espacio de sobra para adelantar, y la diferencia de precio con respecto a la de 138 CV, se puede emplear en adquirir una versión más equipada (la «SX» es preferible, teniendo en cuenta equipamiento y diferencia de precio, a la «LX Plus»).
El cambio automático CMP tiene un funcionamiento suficientemente bueno para no echar en falta los cambios manuales. Puede ser un cambio de marchas satisfactorio incluso para los conductores que prefieren el cambio manual, porque detrás del volante tiene unas levas para seleccionar marchas manualmente (de esta manera, se puede tener un control de la marcha seleccionada en cada momento similar a la de un coche con cambio manual, por ejemplo para preparar un adelantamiento). Lo que no siempre hace bien el C4 Picasso con este cambio automático, y le quita cierto agrado, es moverse con suavidad a velocidad muy baja (por ejemplo, en la típica maniobra de aparcamiento en un sitio reducido); quizá ésto sí lo haga bien el cambio automático CAS (sólo disponible con equipamiento «Exclusive»).
El consumo que se puede esperar en una conducción normal en un amplio abanico de circunstancias está entre 7,0 l y 8 l/100 km.
Un vez que en coche tiene cierto lanzamiento, el ruido del motor es bajo; también es silencioso por aerodinámica y por rodadura. La suspensión contribuye a que viajar con el C4 Picasso sea placentero. En este sentido tampoco hay diferencias entre esta versión y la de siete plazas; tampoco las hay por consumo o reacciones.
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