Menos amplio que el Stilo
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La carrocería del Bravo no es particularmente amplia o funcional, como lo era la del Stilo de cinco puertas. En estos dos aspectos, el Bravo es un coche normal; en las plazas traseras tiene menos sitio que un Volkswagen Golf y más que un Renault Mégane.
El puesto de conducción nos parece satisfactorio por la distancia a la que están colocados el volante, los pedales, el apoyo para el pie izquierdo y la palanca de cambios.
Los asientos tienen un relleno duro y recogen bien el cuerpo por la mitad baja mitad de la espalda, pero ésta no apoya bien en su parte superior; en cualquier caso, los asientos son mucho más cómodos que los que tenía el Stilo.
Detrás no hay mucho espacio para las piernas. Si en las plazas traseras van a viajar personas adultas, lo mejor es no optar por el techo solar panorámico, porque este elemento reduce la altura interior en unos 4 cm, que pueden ser determinantes para viajar con comodidad o no.
El maletero mide 400 l de volumen hasta el tapizado que lo cubre, que es un valor muy alto. De los turismos de cinco puertas entre 4,2 y 4,4 m de longitud, actualmente sólo tienen un maletero mayor el Honda Civic, con 485 l.
En España todos tienen una rueda de repuesto del mismo tamaño que el resto u, opcionalmente, un equipo de reparación de pinchazos. Si lleva este equipo de reparación, el maletero es todavía mayor porque por debajo del tapizado queda libre un hueco grande.
El aspecto del interior es muy agradable. Los plásticos presentan un aspecto de calidad y hay diversas combinaciones de colores.
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