Rápido y cómodo
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El Bravo 1.4 150 CV T-Jet tiene un motor muy enérgico, recuerda en cierta manera al 1.4 sobrealimentado que tenía el Fiat Uno Turbo i.e.
Con este motor, el Bravo es un coche rápido y con una capacidad de aceleración poco frecuente para su potencia. Salvo por que es algo perezoso al salir desde parado, nos parece más recomendable que cualquier otro motor atmosférico de potencia similar.
El consumo es normal para su potencia. En determinadas circunstancias puede tener un consumo contenido; por ejemplo en una conducción a velocidad constante por carretera, porque tiene una sexta marcha que da cierto desahogo.
En el salpicadero del Bravo 1.4 150 CV T-Jet hay un botón (llamado "Sport") que aumenta el par máximo que puede dar el motor (de 206 a 230 Nm). Según Fiat, con el modo Sport activado, la aceleración de 0 a 100 km/h mejora 0,3 s. En nuestra medición de 80 a 120 km/h no hay diferencia alguna.
Hay otros motivos por los que también es un coche agradable de conducir: entra bien en las curvas y, al menos con los neumáticos Pirelli PZero Rosso que llevaba la unidad que hemos probado, la adherencia lateral es muy alta.
La suspensión que lleva esta versión «Sport» es más dura que el resto. De este modo, los movimientos verticales de la carrocería son menores.
La visibilidad trasera no es muy buena debido al tamaño de los montantes traseros y la luneta; además tampoco se ve mucho a través de las ventanillas traseras (que son muy pequeñas). Los espejos retrovisores exteriores tienen un buen tamaño y, en cierto modo, suplen la carencia de la visibilidad posterior.
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