Bien para cuatro, estrecho para cinco
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Las carrocerías de tres y de cinco puertas del Fiesta tienen importantes diferencias entre sí, que afectan sobre todo a su funcionalidad. El de cinco puertas tiene un maletero de mayor tamaño (284 frente a 261 l) y mejor visibilidad en tres cuartos traseros. El de tres puertas tiene un poco más de anchura en las plazas traseras y un portón trasero con una caída distinta.
La ventaja de anchura a favor del de tres puertas no es definitiva para el confort de los ocupantes. En cualquiera de las dos versiones, dos ocupantes van bien en las plazas traseras y tres no. En las plazas traseras de un Fiesta hay más espacio que en las plazas traseras de un Clio o de un Citroën C3 (tiene poco espacio para las piernas, si bien es amplio en el resto de las mediciones); pero no es tan amplio como un Fiat Grande Punto o un SEAT Ibiza.
En la versión de cinco puertas, el acceso a cualquiera de las plazas es cómodo porque las puertas son grandes y regulares. La superficie acristalada es relativamente amplia, y por ello, el interior está bien iluminado y la visibilidad en todas las direcciones es satisfactoria.
La calidad de acabado está en consonancia con su precio. La nueva versión del Fiesta tiene recubrimientos en el salpicadero de tacto blando que dan mejor sensación que en la anterior versión. Estos recubrimientos pueden ir pintados en diversos colores, en función de la versión y del color de la carrocería.
Hay otros elementos que han cambiado a mejor desde las unidades del anterior Fiesta producidas a partir de 2005, como el pequeño apoyo para el pie izquierdo del conductor (no es bueno, pero es mucho mejor que no tener nada y proporciona comodidad al conductor).
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