Buenas cualidades dinámicas
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Estrena un motor de gasolina que tiene una interesante relación entre prestaciones y consumo. Conserva el resto de las cualidades de los Focus: es estable, está bien proporcionado por espacio y su calidad de acabado es normal en relación a su precio.
El Ford Focus Ti-VCT tiene un motor de 1,6 l de cilindrada y 115 CV de potencia máxima. Está a la venta con todas la carrocerías posibles de la gama Focus, salvo con la carrocería monovolúmen (Focus C-Max).
En tres y cinco puertas, esta versión va unida al nivel de equipamiento «Sport»; con carrocería de cuatro puertas o familiar («Wagon»), está disponible con el nivel de equipamiento más costoso «Ghia».
El Ford Focus 1.6 Ti-VCT 115 CV más barato con este motor es el tres puertas (que es la versión analizada en esta prueba) y está a la venta por 15.675 €. La carrocería de cinco puertas es 300 € más costosa. No es de los coches más económicos de sus características; por ejemplo, un Citroën C4 1.6 16V 110 CV es más barato.
Esta versión es interesante porque tiene una buena capacidad de aceleración (aunque para ello hay que llevar el motor hasta un régimen muy alto) y su consumo de combustible es contenido en una utilización normal.
Es muy seguro y estable al mismo tiempo, tenga la suspensión que tenga: las suspensiones de la versión «Sport» son más duras que las del de resto de versiones de la gama, pero no merman el confort de forma clara. El control de estabilidad en esta versión hay que pagarlo aparte.
El Ford Focus da una buena sensación de ajuste y acabado y su equipamiento opcional es completo. De los coches semejantes por precio y gama, tiene un interior relativamente amplio, sobre todo por anchura y espacio longitudinal. Comparativamente, es peor en altura libre al techo en las plazas traseras.
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