Bueno por motor y por como va
|
Lo mejor de este motor son las prestaciones que da; lo menos agradable el nivel de ruido que llega al interior al ralentí o al acelerar en marchas cortas (en carretera es silencioso). Aunque no es de los que tiene un funcionamiento más suave, las vibraciones que llegan al interior son menores de lo habitual.
Está fabricado en colaboración con Peugeot-Citroën y tiene 136 CV. Actualmente lo usan varios modelos de Peugeot, Citroën, Ford y Volvo.
Es cómodo de conducir por ciudad porque da una respuesta mejor de lo usual a bajo régimen. Si se acelera a fondo, desde 2.000 rpm se aprecia un incremento notable en la aceleración. Da la potencia máxima a 4.000 rpm y cuando llega a 4.500 un testigo en el cuadro indica que hay que cambiar de marcha.
Nuestro Focus de pruebas ha acelerado tanto como un Fiat Stilo con el motor 1.9 Multijet de 140 CV y algo más que un Golf y un A3 con el 2.0 TDI de 140 CV. Está muy cerca del 1.9 CDTI de 150 CV que tiene el Opel. Dado que el peso del Focus es mayor que el de esos modelos, según datos de homologación, también tiene que serlo la potencia.
El consumo es el habitual en motores Diesel de esta potencia. Por autovía, a una media de 137 km/h, el ordenador marcaba un consumo de 6,1 l/100 km, 6,7 reales (un error de 0,6 l). En un recorrido, en parte por ciudad y parte por carretera a ritmo rápido, el consumo fue de 9,5 l/100 km.
Considerando conjuntamente estabilidad y confort, el Focus Wagon 2.0 TDCi está a un nivel muy bueno. El tarado de la suspensión es el adecuado para no resultar incómodo y contener suficientemente los movimientos de la carrocería.
Es ágil hasta cierto punto por la forma en que reacciona a cada movimiento de volante o a la deceleración en curva, aunque en determinadas ocasiones el anterior Focus era probablemente más ágil. Un Opel Astra SW 1.9 CDTi con el sistema IDS Plus va igualmente bien pero a costa de resultar más incómodo.
El tacto de la dirección es muy bueno y el coche entra con precisión en las curvas.
|
|