Conductor y acompañante
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Las plazas delanteras son buenas, aunque los asientos podrían ser como los que tienen algunas versiones del S-Max, que dan mayor sujeción lateral. Los asientos pueden ir ventilados y calefactados. La ventilación en los asientos es una opción muy interesante en climas calurosos.
El volante va forrado en cuero, y sobre él hay unos mandos fabricados en metal desde los que se pueden ajustar las funciones configurables del coche, el ordenador de viaje y las funciones más básicas del sistema de sonido. También hay otros botones (estos ya de plástico) para manejar el control de crucero.
Si lleva freno de mano eléctrico, se pierde un hueco justo por detrás de la palanca del cambio de marchas. Con respecto al S-Max, el Galaxy no tiene un cajón justo entre los asientos delanteros (en los dos modelos, el salpicadero es el mismo).
A diferencia de otros coches de este tipo, la visibilidad en tres cuartos delanteros es buena porque la porción de cristal en forma de triángulo que hay entre el montante del parabrisas y la ventanilla sí resulta útil para ver a su través.
Hacia atrás también se controla bien la carrocería, porque los espejos retrovisores son grandes y porque la visibilidad hacia atrás no queda obstruida apreciablemente por ninguno de los montantes (porque son más bien estrechos y tienen formas rectas). Sólo puede haber algún problema para ver hacia atrás, si los reposacabezas de todas las plazas están en su posición más elevada. Entonces, para facilitar las maniobras de aparcamiento, puede ser interesante la opción del sensor acústico de aparcamiento.
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