Cómodo y estable
|
Después de los cambios que ha realizado Ford en el Mondeo en 2005, el coche parece algo menos ágil que antes. A pesar de ellos, la unidad que hemos probado mantenía una muy buena relación entre confort y estabilidad (los neumáticos eran unos Continental ContiSportContact 2). La estabilidad del Mondeo se sigue manteniendo entre los mejores. Parte de este progreso se debe a que los neumáticos también han mejorado.
La suspensión sujeta correctamente la carrocería, la cual no se mueve mucho ni al tomar curvas ni cuando pisa un suelo irregular. A pesar del escaso perfil del neumático (la unidad que hemos probado era la Titanium X , que cuesta 27.330 €, con 225/40R18), las ruedas no transmiten al habitáculo las vibraciones que la suspensión no puede absorber.
El agarre que tiene este Mondeo es sobresaliente y sus reacciones cuando el conductor se acerca al límite lo hacen sencillo de conducir. Este sólo se encuentra si el conductor lo busca o comente un error grande. En condiciones normales, es posible mantener un ritmo muy rápido y con un margen de seguridad amplio.
El control de estabilidad sólo entra en funcionamiento cuando, además de que el apoyo es fuerte, el suelo es irregular. Cuando se acelera con la dirección muy girada, el volante tira un poco hacia el lado de la curva.
Esto es más o menos normal en coches de tracción delantera con mucha fuerza, pero en este Mondeo es más apreciable que en otros casos. No obstante, la motricidad es adecuada y el control de tracción no tiene que funcionar más que otros coches de este tipo.
|
|