Un equipamiento que no es abundante
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El nuevo Ford S-Max está disponible, según versiones, con dos niveles de acabado y equipamiento: «Trend» y «Titanium».
Todos los S-Max tienen airbags frontales, laterales delanteros, de cabeza y para las rodillas del conductor. Además, llevan climatizador de dos zonas, asientos deportivos con ajuste lumbar en el del conductor, volante de cuero con mandos multifunción «Human Machine Interface», retrovisores eléctricos y térmicos, radio con lector de CD y ocho altavoces, y equipo reparapinchazos.
Las versiones «Titanium» también tienen asiento del conductor con ajuste eléctrico, cargador de 6 discos, encendido automático de faros, sensor de lluvia, retrovisor interior fotosensible y llantas de aleación de 17 pulgadas.
Opcionalmente, puede llevar, entre otros elementos, control de estabilidad, programador de velocidad activo, suspensión adaptativa, techo panorámico de cristal, neumáticos «Run Flat» con capacidad para rodar pinchados, freno de estacionamiento eléctrico, manos libres Bluetooth y reproductor DVD con dos monitores.
Es un monovolumen espacioso, teniendo en cuenta su tamaño. Los tres asientos que hay en la segunda fila son individuales. Tienen regulación longitudinal y de la inclinación del respaldo. Tres adultos pueden realizar viajes largos con suficiente comodidad en esta fila, siempre que tengan una talla normal.
Las dos plazas de la tercera fila son menores que las de la segunda fila. Estos dos asientos van muy pegados al suelo, lo que los hacen muy incómodos para ocupantes que no sean niños.
El S-Max tiene más de veinte compartimentos para dejar cosas. Hay cajones bajo los asientos delanteros, compartimentos en el suelo (en la zona de los pies de los ocupantes de la segunda fila), compartimento bajo el piso del maletero y cajón con tapa en la parte superior del salpicadero, entre otros muchos.
En las versiones de cinco plazas, está disponible una bandeja en el suelo del maletero que se desliza hacia afuera para facilitar la carga.
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