Correcto en carretera y eficaz fuera de ella
|
El Discovery es un coche cómodo y seguro en carretera aunque el confort predomina sobre la estabilidad. La suspensión absorbe muy bien las irregularidades de la carretera pero en curva el balanceo de la carrocería es acusado. Es fácil de conducir porque sus reacciones son lentas y predecibles.
La dirección tiene un tacto agradable y ha mejorado mucho con respecto al Discovery anterior (ahora es de cremallera y antes era de tornillo sin fin). La asistencia de la dirección es variable en función de la velocidad. Tiene una buena capacidad de giro aunque no es rápida.
Los frenos son adecuados al peso y las prestaciones del vehículo. Tienen una gran potencia, son fáciles de dosificar y no se fatigan con facilidad en caso de uso exigente.
En el campo, el Discovery mantiene una excelente aptitud gracias a su sistema de tracción y a las características de la suspensión y la carrocería. Pero lo que diferencia al Discovery de otros todo terreno es su exclusivo sistema Terrain Response.
Por medio de un selector circular, podemos ajustar la respuesta del vehículo según cinco programas diferentes correspondientes a otros tantos tipos de terreno. El motor, la transmisión, la suspensión y el control de estabilidad DSC se regulan de la manera más adecuada para cada situación sin que tengamos que ocuparnos de otra cosa que no sea la propia conducción.
Sin embargo, si lo consideramos necesario, podemos modificar independientemente la altura de la suspensión neumática, engranar la reductora o accionar el control de descenso de pendientes HDC. En cualquier caso el Discovery se comportará de manera eficaz. En fuertes rampas o roderas profundas, el voladizo posterior o los escapes pueden llegar a rozar el suelo.
|
|