Cómodo y silencioso
|
El IS 250 lleva un nuevo motor de gasolina de 2.499 cm³ que da 208 CV. Su principal característica es que utiliza un sistema de inyección directa de mezcla homogénea. De este modo, la temperatura de admisión es menor y permite tener una relación de compresión mayor, resultando más eficaz.
Es un motor con un funcionamiento suave y silencioso. El cambio automático que va acoplado a él tiene dos modos de funcionamiento, uno normal en el que utiliza siempre la marcha más larga posible, y uno «sport»; cuando se elige éste se pueden seleccionar las marchas mediante toques sobre la palanca de cambios o bien desde las levas que hay tras el volante. En este modo, el cambio no pasa automáticamente a una marcha superior al llegar al límite del régimen de giro.
Según los datos que ha dado Lexus, el IS 250 alcanza 225 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 8,1 s. El consumo medio homologado es 9,1 l/100 km.
Cuando el motor se acerca al régimen de giro máximo se ilumina de color naranja una circunferencia en el cuentavueltas. Si se supera ese punto, la circunferencia cambia a color rojo. Si superamos la velocidad programada en el limitador de velocidad, también se enciende una circunferencia de color naranja en el interior del velocímetro.
El control de velocidad puede llevar un radar que regula la distancia con el vehículo que le precede. Mediante un pulsador que hay en el volante se pueden seleccionar tres distancias (que varían en función de la velocidad que lleve el coche) que aparecen representadas de forma gráfica en una pantalla del cuadro de instrumentos. Si la velocidad desciende de 40 km/h, el sistema se desconecta.
La suspensión es confortable y tiene un grado de firmeza suficiente para evitar que la carrocería tenga movimientos verticales molestos. Un BMW serie tres tiene una suspensión más firme; la de un Clase C es algo más cómoda. Los neumáticos son de distinta medida delante (225/45R17) y detrás (245/55 R17).
|
|